jueves, 11 de junio de 2015

Cómic cerebro adicto




Es mas probable caer en adicciones si estamos en un entorno negativo. Busca gente y actividades positivas. Dialoga con tus padres, amigos o maestros.



miércoles, 10 de junio de 2015

Reflexión




¿Por qué elegí este tema?
Decidí abordar este tema porque me parece que estamos muy desinformados sobre esto de las adicciones ya que a pesar de los años transcurridos todavía existe el rechazo por la gente que sufre de este problema.
Si bien aceptamos que es una enfermedad, aún se escuchan comentarios como el  de que si la persona se encuentra en esta situación es por “su gusto” y no nos detenemos a pensar que fue lo que detonó esa adicción y mucho menos a intentar siquiera apoyarlo.
Otra de las razones es que una de mis hijas está entrando a la adolescencia y consideré importante informarme un poco más sobre esto para charlar con ella y como dice al final del texto “prevenir” y encaminarnos como familia y como seres humanos hacia lo positivo.

¿De dónde partí?
Después de leer  quedaron algunas ideas muy grabadas en mí, me llamaron mucho la atención.
Traté de organizar esas ideas y hacer un tipo de resumen de la lectura, analizando si la información era convincente, clara y si yo estaba de acuerdo o no con lo leído.


EL CEREBRO ADICTO




  







EL CEREBRO ADICTO







Yahaira Fabiola Castillo Navarro
Folio  AS152685707
Curso propedéutico
Eje 4   Actividad 1
10 de junio del 2015


El cerebro adicto

Introducción
     Durante muchos años la drogadicción fue considerada como un problema de moral y de falta de voluntad.
     Hoy en día, ya no se recurre a castigos ni se estereotipa a los adictos. Se sabe que es una enfermedad y se trata como tal, con medidas de prevención y atención.

Desarrollo
     Cuando la ciencia comenzó a estudiar la conducta adictiva en la década de los 30’s, se tenía por concepto que las personas adictas carecían de fuerza de voluntad para dejarla y que eran de moral deficiente. Es decir, se trataba como un problema de sociedad y no de salud.
     A raíz de los descubrimientos sobre el tema que surgieron en la última década del siglo pasado, esta idea se transformó.  Se encontró que la adicción es una enfermedad del cerebro,  ya que las sustancias que se consumen modifican su química, por lo tanto, aunque un adicto quisiera dejarlas por si sólo, no lo lograría ya que necesita tratamiento.
     Si bien los efectos de sustancias como nicotina, alcohol, inhalables y cocaína recaen principalmente en el cerebro, también afectan al  sistema nervioso, respiratorio y digestivo.
Enfermedad crónica
     El Dr. Rubén Baler puntualiza que “La adicción es una enfermedad que progresa por etapas”.
     En la primera etapa se utilizan para alcanzar la euforia que brindan. Después, el cerebro comienza a adaptarse a las sustancias y aparecen los primeros síntomas de dependencia.
     La mayoría de estas sustancias interfieren con la actividad de un neurotransmisor llamado dopamina, que es el responsable de las sensaciones de placer, de ahí que el cerebro pierda la capacidad de sentir placer con los estímulos naturales y requiera de dosis masivas para alcanzarlo.
     Vemos también que el consumo crónico deteriora el autocontrol y la capacidad de tomar decisiones adecuadas.
     Cuando un individuo ha desarrollado tolerancia a una sustancia, la falta de ésta provoca el llamado síndrome de abstinencia, cuyos síntomas son: ansiedad, irritabilidad, insomnio, temblores, entre otros.

Biología y ambiente
     La propensión a las adicciones proviene de factores tanto biológicos como ambientales, sociales, culturales e incluso dietéticos.
     Tenemos miles de genes, así que el hecho de que se manifieste el comportamiento adictivo dependerá también de nuestro entorno.  Es decir, podemos tener genes que propician el comportamiento adictivo, pero si  nuestra familia, compañeros y amigos no consume ninguna sustancia, será muy improbable que se desarrolle una adicción, ya que el entorno es positivo.

La adolescencia factor de riesgo
     La doctora Medina Mora cita “Toda la parte del cerebro que es responsable del juicio, raciocinio y control de la conducta se desarrolla hasta los veintitantos años”
     Es debido a esto que es más probable que los adolescentes abusen de sustancias adictivas ya que toman sus decisiones en base a las emociones y no del juicio y raciocinio. Exponer su cerebro a las drogas a esta edad tiene consecuencias más dañinas ya que apenas se están desarrollando las conexiones cerebrales. 
     Los adolescentes no deben fumar, beber ni usar drogas; en nosotros los adultos está el mantenerlos alejados de adicciones  utilizando todos los recursos que tengamos a nuestro alcance para esto.

Problemas mentales y  vulnerabilidad
     Además de los adolescentes, otro grupo de riesgo son las personas que tienen algún tipo de padecimiento mental, como bipolaridad o esquizofrenia.
     En estos casos es muy importante la identificación temprana de dichos padecimientos ya que estas personas son más vulnerables de caer en adicciones.

Consecuencias conductuales, familiares y sociales
     Como es de esperarse, todas las adicciones tienen graves consecuencias para la salud como enfermedades cardiovasculares, enfisema, cáncer, hasta trastornos mentales irreversibles.
     Pero de igual manera traen consecuencias para las relaciones humanas. Esto debido a que se afectan varios circuitos cerebrales, como los son los relacionados con el aprendizaje, la memoria, las emociones y la toma de decisiones. 
     Se afecta la calidad de vida no sólo para el adicto sino  para la gente a su alrededor. Muchas de estas personas requerirán tratamiento con fármacos  pero otros requerirán además terapias cognitivo conductuales o intervenciones motivacionales.

El mejor enfoque: la prevención
     El doctor Rubén Baler  propone la prevención universal: “Evitar todo lo que sabemos que es dañino y tratar de promover y enaltecer lo que sabemos que es positivo”.
     Gracias a la investigación realizada por la doctora Nora Volkow y la financiada por el Instituto Nacional de Psiquiatría  se encontraron todos los elementos que definen la adicción como una enfermedad, sólo resta que la política pública reúna esta evidencia y la comparta con la población.

Conclusión
     Partimos de la idea de que la adicción fue considerada un problema social en los años 30’s  para después darnos cuenta, en base a investigaciones realizadas por expertos, que en realidad es una enfermedad; que si bien afecta gravemente al adicto en cuestión de salud, principalmente, también su entorno es modificado por sus conductas.   
     Hoy  sabemos que los adolescentes y las personas con algún trastorno mental son más vulnerables. El primer grupo debido a que se manejan más por las emociones que por el raciocinio, exponiéndose así a peligros no sólo de salud sino de violencia también y las personas con bipolaridad o esquizofrenia por ejemplo, por que encuentran en estás sustancias un tipo de escape de sus problemas, fobias, ansiedades, sin percatarse que sólo agravan su problema.
     Considerando que,  como en todas las situaciones de la vida, la prevención es nuestra mejor protección debemos hacer hincapié en reforzar los lazos con la familia o amistades para crear un entorno positivo  y que de esta manera sea casi improbable caer en las adicciones.





















Referencia:
Guerrero Mothelet, V. (2013). El cerebro adicto. ¿Cómo ves? , Nº 177, (Pp. 10-14). México: UNAM. Recuperado el 13/04/2015, de: http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto